A veces, sin esperarlo, tu banco te envía un mensaje: tienes un crédito preaprobado. Suena genial, ¿verdad? Pero, ¿qué significa realmente? ¿Es dinero gratis o una trampa? En este artículo, vamos a desglosar todo sobre estos créditos. Te explicaremos cómo funcionan, cuándo te conviene aceptarlos y cuándo es mejor darles la vuelta. Queremos que tomes decisiones financieras inteligentes, así que prepárate para aclarar todas tus dudas sobre el crédito preaprobado.
Key Takeaways
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Un crédito preaprobado es una oferta que te hace el banco porque tu perfil financiero cumple sus requisitos, pero no es dinero automático; aún debes aceptar la oferta.
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La principal ventaja es la rapidez y facilidad para obtenerlo, ya que el banco ya hizo una revisión previa y requiere menos trámites.
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Conviene aceptarlo si tienes una necesidad clara y planificada, puedes pagar las cuotas cómodamente y la tasa de interés es buena comparada con otras opciones.
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No es buena idea aceptarlo si no sabes para qué lo usarás, si ya tienes muchas deudas o si las condiciones y comisiones no te parecen favorables.
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Aceptar un crédito preaprobado sí afecta tu historial crediticio, ya que se registra como una deuda activa y genera un historial de pagos.
¿Qué Significa Tener un Crédito Preaprobado?
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Recibir una notificación de crédito preaprobado puede sonar emocionante, como si el dinero ya estuviera en tu bolsillo. Pero, ¿qué significa realmente? Básicamente, es una oferta que una entidad financiera te hace porque, tras revisar tu información, consideran que cumples con sus requisitos para un préstamo o una línea de crédito. No es dinero que te dan automáticamente, sino una propuesta basada en tu perfil.
Una Oferta Basada en Tu Perfil Financiero
Cuando un banco o financiera te envía una oferta de crédito preaprobado, es porque ya han echado un vistazo a tu historial crediticio, tus ingresos y cómo manejas tus finanzas. Si tu comportamiento de pago y tu situación económica encajan con lo que buscan, te hacen esta propuesta. Es como si te dijeran: “Hemos visto que te va bien, y estamos dispuestos a prestarte dinero bajo estas condiciones”. Pero ojo, esto no es una garantía total hasta que completes los pasos finales.
No Es Dinero Automático, Sino Una Propuesta
Es importante entender que una preaprobación no es lo mismo que una aprobación final. Piensa en ello como un “sí, probablemente te prestemos”, pero aún necesitan verificar algunos detalles o que tú aceptes formalmente. El dinero no se deposita en tu cuenta de inmediato; primero debes revisar la oferta, aceptar sus términos y condiciones, y a veces, completar algún trámite adicional. Es una señal positiva, pero no el final del camino.
Sin Solicitud Formal Previa
Una de las cosas que distinguen a un crédito preaprobado es que, por lo general, tú no lo solicitaste activamente. La iniciativa viene del banco o la financiera. Ellos te contactan porque tu perfil les parece interesante. Esto puede ser una ventaja, ya que te ahorra el paso de tener que iniciar tú el proceso de solicitud desde cero. Simplemente recibes la oferta y decides si te conviene o no.
Funcionamiento Detallado del Crédito Preaprobado
Una vez que recibes una oferta de crédito preaprobado, el proceso para convertir esa propuesta en dinero real es bastante directo, aunque requiere tu atención. No es magia, es un procedimiento con pasos claros.
Recepción y Revisión de la Oferta
Lo primero es que te enteres de la oferta. Esto suele ocurrir a través de canales que ya usas: un correo electrónico, una notificación en la app de tu banco, un mensaje de texto (SMS) o incluso una llamada telefónica. Es fundamental que no te dejes llevar solo por la emoción de tener dinero “listo”. Tómate un momento para revisar los detalles. ¿Cuál es el monto exacto que te ofrecen? ¿A qué tasa de interés? ¿En cuántos meses o años tendrías que pagarlo? ¿Hay comisiones por apertura, por administración o por algún otro concepto? Toda esta información, incluyendo el CAT (Costo Anual Total), te la deben proporcionar. Es tu oportunidad de ver si las condiciones te convienen o si, francamente, no valen la pena.
Proceso de Aceptación o Rechazo
Con la información en mano, decides si sigues adelante o no. Si la oferta te parece bien, el siguiente paso es aceptarla. Esto también se hace generalmente a través de los mismos canales digitales (app, web) o, si lo prefieres, puedes acudir a una sucursal o incluso a un cajero automático en algunos casos. Si no te convence, simplemente la rechazas. No pasa nada, no hay penalización por decir “no” a una oferta preaprobada. Es importante saber que, al aceptar, estás dando el visto bueno para que el banco proceda.
Activación y Depósito del Financiamiento
Si aceptaste la oferta, ¡felicidades! El banco procederá a activar el crédito. Dependiendo del tipo de producto, esto puede significar que el monto aprobado se deposite directamente en tu cuenta bancaria en un plazo muy corto, a veces incluso el mismo día. Si se trata de una línea de crédito o un aumento en tu tarjeta, simplemente se hará el ajuste y podrás disponer de los fondos o del nuevo límite. Recuerda que desde este momento ya tienes una obligación financiera activa y deberás empezar a considerar cómo harás los pagos correspondientes en las fechas establecidas.
Aceptar un crédito preaprobado inicia formalmente una relación de deuda. Aunque el proceso sea rápido, las implicaciones financieras son reales y duraderas.
Ventajas Clave de un Crédito Preaprobado
Tener un crédito preaprobado puede ser una mano amiga cuando menos te lo esperas. Imagina que necesitas hacer una compra importante o cubrir un gasto inesperado y, de repente, te das cuenta de que tienes una oferta de financiamiento lista para usar. Suena bien, ¿verdad?
Rapidez y Accesibilidad en la Obtención
Una de las cosas que más llama la atención es lo rápido que puedes tener el dinero. Como el banco ya hizo una revisión preliminar de tu perfil, el proceso se acorta un montón. No tienes que pasar por todo el papeleo que normalmente se pide para un crédito nuevo. Esto significa que puedes tener acceso a los fondos en cuestión de horas o, a lo sumo, un par de días, algo que es genial si tienes una urgencia.
Condiciones Potencialmente Atractivas
Muchas veces, estas ofertas vienen con condiciones que te pueden beneficiar. Los bancos suelen darte tasas de interés un poco más bajas o plazos más cómodos porque ya te conocen como cliente. Es como si te dieran un trato especial por ser buen pagador. Claro, siempre hay que leer la letra pequeña, pero la posibilidad de conseguir un mejor costo anual total (CAT) está ahí.
Menos Trámites y Documentación
Olvídate de juntar un montón de papeles. Si ya eres cliente del banco que te hace la oferta, es probable que ya tengan gran parte de tu información. Esto simplifica todo el proceso de solicitud y aprobación. Menos vueltas, menos estrés. Es una forma más sencilla de obtener financiamiento, especialmente si comparamos con la solicitud de un crédito hipotecario, donde el papeleo es extenso precalificación hipotecaria.
Aceptar un crédito preaprobado sin un plan claro puede ser un error. Es fácil caer en la tentación de gastar solo porque el dinero está disponible, pero recuerda que cada peso prestado debe ser devuelto con intereses. Piensa bien si realmente lo necesitas y cómo vas a pagarlo antes de dar el ‘sí’.
Cuándo Conviene Aceptar la Oferta
Aceptar un crédito preaprobado no es una decisión que deba tomarse a la ligera, aunque la oferta parezca muy atractiva por su rapidez. Hay momentos y situaciones específicas donde realmente puede ser una ayuda financiera inteligente, pero otras donde es mejor dejarla pasar. Piénsalo bien antes de dar el ‘sí’.
Necesidades Urgentes y Planificadas
Si te encuentras ante una situación que requiere dinero de forma inmediata y tenías planeado cubrirla, un crédito preaprobado puede ser tu salvación. Hablamos de emergencias médicas que no puedes posponer, reparaciones importantes en casa o en el coche que te impiden seguir con tu día a día, o incluso para aprovechar una oportunidad de compra única que no volverá. La clave aquí es que la necesidad sea real y que ya tuvieras en mente cómo solventarla. Tener liquidez rápida para imprevistos es una de las grandes ventajas de estas ofertas.
Tasas de Interés Competitivas
Antes de aceptar, siempre compara. Si la tasa de interés que te ofrecen es significativamente más baja que la que podrías conseguir en otros lugares, o incluso que la de tu tarjeta de crédito actual para compras a meses, entonces sí, puede ser una buena jugada. Fíjate bien en el Costo Anual Total (CAT), que incluye no solo la tasa de interés sino también las comisiones y otros gastos. Si el CAT es favorable, adelante. A veces, estas ofertas vienen con condiciones especiales que valen la pena explorar más sobre créditos.
Capacidad de Pago Demostrada
Esto es fundamental. Si revisas tu presupuesto y ves que puedes cubrir la cuota mensual sin sacrificar tus gastos básicos o tu ahorro, entonces tienes control. No se trata solo de tener el dinero disponible, sino de saber que podrás devolverlo sin que eso te cause estrés financiero. Si tu ingreso es estable y tienes un colchón para imprevistos, aceptar un crédito preaprobado puede ser una forma de financiar algo que necesitas sin desequilibrar tus finanzas personales.
Escenarios Donde No Es Recomendable Aceptar
A veces, la facilidad con la que llega una oferta de crédito preaprobado puede ser un poco engañosa. No todo lo que brilla es oro, y hay situaciones en las que aceptar ese dinero extra podría traerte más dolores de cabeza que soluciones. Piénsalo bien antes de dar el “sí”.
Falta de un Plan de Uso Claro
Si te llega una oferta y tu primera reacción es “¡Genial, dinero extra!”, pero no tienes ni idea de para qué lo vas a usar, detente un momento. Aceptar un crédito solo porque está disponible, sin un propósito definido, es una receta para el desastre financiero. Podrías terminar gastándolo en cosas que realmente no necesitas, y de repente te encuentras pagando intereses por algo que ni siquiera te aportó valor. Es como tener una tarjeta de crédito con un límite alto y usarla sin control; al final, la deuda se acumula y no sabes ni cómo.
Existencia de Deudas Previas
Ya tienes un préstamo para el coche, usas la tarjeta de crédito para todo y quizás hasta sacaste uno para consolidar deudas. Si este es tu caso, sumar otro compromiso financiero podría ser una mala idea. Antes de aceptar un nuevo crédito, es vital que analices tu situación actual. ¿Cuánto debes en total? ¿Cuánto puedes destinar al pago de deudas cada mes sin que afecte tus gastos básicos? Si ya estás al límite o cerca de él, añadir una cuota más puede poner en riesgo tu estabilidad económica. Es mejor esperar a tener tus finanzas más ordenadas o buscar consolidar tus deudas existentes en lugar de añadir una nueva. A veces, la mejor decisión es no aceptar más crédito por el momento.
Condiciones y Comisiones Desfavorables
Aunque la oferta sea preaprobada, eso no significa que las condiciones sean las mejores para ti. Es fundamental que revises a fondo todos los detalles antes de aceptar. ¿Cuál es la tasa de interés real? ¿Qué tan alto es el CAT (Costo Anual Total)? ¿Hay comisiones por apertura, por disposición, por pago tardío o por manejo de cuenta? A veces, una oferta que parece atractiva a primera vista esconde costos ocultos que la hacen menos conveniente que otras opciones en el mercado. Nunca aceptes un crédito sin leer la letra pequeña. Si las condiciones no te convencen o te parecen abusivas, lo más sensato es rechazar la oferta. Puedes comparar las condiciones con otras instituciones financieras para asegurarte de que estás obteniendo un buen trato. Si necesitas comparar, puedes revisar las opciones disponibles en sitios de comparación financiera.
Aceptar un crédito preaprobado sin una necesidad clara, sin entender las condiciones o cuando ya se tiene un alto nivel de endeudamiento, puede ser un error que afecte tu salud financiera a largo plazo. La rapidez de la oferta no debe cegarte ante los riesgos.
Diferencias con un Crédito Tradicional
A primera vista, un crédito preaprobado y uno tradicional pueden parecer lo mismo: dinero que te presta el banco. Pero si te fijas bien, hay varias cosas que los distinguen, y entenderlas te ayuda a saber cuál te conviene más.
Iniciativa de la Oferta
Con un crédito tradicional, eres tú quien da el primer paso. Vas al banco, llenas un montón de papeles y esperas a ver si te aprueban. Es un proceso que tú inicias y controlas desde el principio. En cambio, con el preaprobado, es el banco el que te busca. Ellos ya te analizaron y te dicen “oye, te podemos dar esto”. Es una propuesta que te hacen a ti, no algo que tú pides activamente.
Tiempos de Aprobación y Documentación
Aquí es donde el preaprobado brilla. Como el banco ya te conoce (porque ya eres cliente o te ha analizado antes), el papeleo es mínimo o incluso inexistente. Si aceptas, el dinero puede estar en tu cuenta casi de inmediato. Con un crédito tradicional, prepárate para entregar comprobantes de ingresos, estados de cuenta, identificaciones y un montón de cosas más. Y la espera puede ser de varios días, a veces hasta semanas, mientras analizan todo.
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Característica |
Crédito Preaprobado |
Crédito Tradicional |
|---|---|---|
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Quién lo inicia |
La institución financiera |
El cliente solicita el crédito |
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Tiempo de aprobación |
Rápido, casi inmediato |
Puede tardar días, depende del análisis |
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Documentación |
Mínima o ya registrada |
Requiere más documentos y comprobantes |
Flexibilidad de las Condiciones
En un crédito tradicional, a veces hay un poco más de margen para negociar. Puedes hablar con el ejecutivo sobre la tasa de interés, el plazo o alguna comisión. Con el preaprobado, las condiciones suelen estar más fijas. Te dan una oferta con términos ya definidos, y tu decisión es aceptarla o dejarla. No hay mucho espacio para regatear, es más bien “esto es lo que hay”.
Aceptar un crédito preaprobado sin revisar a fondo las condiciones, como la tasa de interés y las comisiones, puede ser un error. Aunque parezca fácil, es importante tratarlo como cualquier otro préstamo y asegurarte de que te conviene.
Impacto en Tu Historial Crediticio
Aceptar un crédito preaprobado, aunque parezca solo una oferta tentadora, tiene sus consecuencias directas en tu historial crediticio. Es importante entender que, una vez que decides usar ese dinero, estás formalizando un compromiso financiero.
Registro de un Crédito Activo
Cuando activas un crédito preaprobado, la entidad financiera lo reporta a las sociedades de información crediticia. Esto significa que tu historial mostrará un nuevo producto financiero a tu nombre. No tenerlo activo no afecta tu reporte, pero usarlo sí. Es como añadir una nueva cuenta a tu resumen financiero.
Generación de Historial de Pagos
Cada mes, cuando realizas tu pago (o cuando vence), la institución financiera informa sobre tu comportamiento. Si pagas a tiempo, esto construye un historial positivo, demostrando que eres un pagador confiable. Por el contrario, si te atrasas, eso también queda registrado.
Consecuencias del Incumplimiento
No cumplir con los pagos acordados es la parte más delicada. Un crédito preaprobado, al igual que cualquier otro préstamo, genera un registro de impago si no se cubre en tiempo. Esto puede bajar tu puntaje de crédito, dificultando la obtención de financiamiento en el futuro o resultando en tasas de interés más altas para ti.
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Pagos puntuales: Construyen confianza y mejoran tu score.
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Pagos tardíos: Empiezan a dañar tu reputación financiera.
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Incumplimiento: Afecta seriamente tu historial y acceso a crédito.
Es vital recordar que un crédito preaprobado no es dinero
Preguntas Clave Antes de Decidir
Recibir una oferta de crédito preaprobado puede ser emocionante, casi como encontrar dinero extra. Pero antes de dar el ‘sí’ y que ese monto aparezca en tu cuenta, es súper importante que te detengas un momento y pienses bien las cosas. No es un regalo, es un compromiso financiero, y como tal, hay que tratarlo.
Uso Específico y Urgente del Dinero
Lo primero es preguntarte: ¿para qué quiero este dinero? Si tienes en mente una compra grande y necesaria, como arreglar el coche que te deja tirado cada dos por tres, o si necesitas cubrir un gasto médico inesperado, entonces la oferta podría tener sentido. Pero si la respuesta es un vago “no sé, para lo que salga”, ahí es donde empiezan los problemas. Aceptar dinero solo porque sí, sin un plan claro, es una invitación a gastar de más y a meterte en deudas que no necesitabas.
Viabilidad del Pago Mensual
Ahora, hablemos de la parte que duele: el pago. Mira bien cuánto te van a cobrar cada mes. ¿Ese monto cabe en tu presupuesto sin que tengas que sacrificar cosas básicas como la comida o el alquiler? Es vital que seas honesto contigo mismo sobre tu capacidad de pago. Si la cuota mensual te va a dejar temblando cada fin de mes, mejor ni le muevas. Puedes hacer una tabla rápida para visualizarlo:
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Concepto |
Monto Estimado |
¿Es Realista? |
|---|---|---|
|
Ingreso Mensual Neto |
$XXXX |
Sí |
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Gastos Fijos |
$YYYY |
Sí |
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Cuota del Crédito |
$ZZZZ |
(Evaluar) |
|
Gastos Variables |
$AAAA |
Sí |
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Saldo Restante |
$BBBB |
(Evaluar) |
Comparación con Otras Alternativas
No te cases con la primera oferta que te llega. ¿Has mirado qué más hay por ahí? A veces, usar tu tarjeta de crédito para esa compra específica, si tienes buen historial y puedes pagarla pronto, puede ser más barato por los intereses. O quizás un préstamo de un familiar o amigo, sin intereses, sea una opción. Siempre compara el Costo Anual Total (CAT) de la oferta preaprobada con otras opciones que tengas a tu alcance. Si la oferta preaprobada tiene una tasa de interés mucho más alta que otras alternativas, probablemente no sea la mejor jugada.
Aceptar un crédito preaprobado sin un análisis previo es como firmar un cheque en blanco. Asegúrate de entender cada detalle, desde la tasa de interés hasta las comisiones por pago tardío, antes de comprometerte.
Tipos Comunes de Créditos Preaprobados
Cuando te llega una oferta de crédito preaprobado, no es un solo tipo de producto. Las instituciones financieras suelen tener varias opciones listas para ti, basándose en tu perfil. Es bueno saber cuáles son para que identifiques cuál te están ofreciendo y si te conviene.
Tarjetas de Crédito con Oferta Previa
Estas son súper comunes. Básicamente, el banco ya te dice “te damos esta tarjeta con este límite”. A veces es una tarjeta nueva, otras veces es un aumento de línea para tu tarjeta actual. La ventaja es que ya sabes cuánto puedes gastar y, usualmente, los trámites son mínimos porque ya tienen tu información. Solo asegúrate de revisar bien la tasa de interés anual y las comisiones, porque ahí es donde a veces se esconden los costos.
Préstamos Personales o de Nómina
Este tipo de crédito preaprobado te da una suma fija de dinero que devuelves en pagos mensuales durante un plazo determinado. Si te lo ofrecen como “préstamo de nómina”, es porque el banco sabe tus ingresos regulares y se basa en eso. Suelen tener tasas de interés más bajas que las tarjetas de crédito, pero el dinero no está disponible de inmediato; te lo depositan una vez que aceptas y cumples los últimos requisitos.
Líneas de Crédito Adicionales
Piensa en esto como tener un “colchón” extra de dinero disponible. Una línea de crédito preaprobada te da acceso a fondos que puedes usar cuando los necesites, hasta un límite establecido. A diferencia de un préstamo personal, no te dan todo el dinero de golpe, sino que puedes ir retirando lo que necesites y solo pagas intereses sobre la cantidad que usas. Es flexible, pero hay que tener cuidado de no usarlo para gastos impulsivos.
Es importante recordar que, aunque la oferta sea preaprobada, siempre hay un proceso de confirmación. No te confíes ciegamente y revisa todos los detalles antes de aceptar. El dinero fácil puede convertirse en un problema si no se maneja con responsabilidad.
Cómo Verificar si Tienes una Oferta
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A veces, las entidades financieras te envían ofertas de crédito preaprobado sin que tengas que solicitarlas. Es como si te dijeran: “Oye, ya te conocemos y creemos que esto te podría interesar”. Pero, ¿cómo saber si realmente tienes una de estas ofertas esperando por ti? No te preocupes, no es magia, solo cuestión de revisar en los lugares correctos.
Revisión en Canales Digitales del Banco
La forma más rápida y cómoda suele ser a través de los canales digitales de tu banco. Si tienes una cuenta, lo más probable es que ya uses su aplicación móvil o su portal web. Una vez que inicias sesión, busca secciones como “Mis Ofertas”, “Créditos Disponibles” o “Preaprobados”. A menudo, estas ofertas aparecen destacadas en el panel principal o en un apartado específico. Es un proceso bastante directo; solo necesitas tu usuario y contraseña para acceder a tu información. Si tienes una oferta, verás los detalles como el monto, la tasa de interés y los plazos disponibles. Es una buena manera de ver qué te ofrece tu banco sin moverte de casa.
Consulta en Sucursales o Cajeros
Si no eres muy fan de la tecnología o prefieres el trato cara a cara, siempre puedes acudir a una sucursal física de tu banco. Un ejecutivo podrá revisar tu perfil y decirte si tienes alguna oferta de crédito preaprobado. También, en algunos cajeros automáticos, después de identificarte, podrías encontrar la opción de consultar ofertas o productos disponibles para ti. Es un método más tradicional, pero igual de efectivo para salir de dudas.
Notificaciones por Correo o SMS
Muchas veces, los bancos también te avisan de estas oportunidades a través de otros medios. Revisa tu bandeja de entrada de correo electrónico, incluyendo la carpeta de spam, por si acaso. También es común que envíen mensajes de texto (SMS) a tu teléfono móvil. Estas notificaciones suelen ser un primer aviso, y aunque te indiquen que tienes una oferta, casi siempre te dirigirán a los canales digitales o a una sucursal para ver los detalles completos y aceptarla. Es importante estar atento a estas comunicaciones, pero siempre verifica la autenticidad del mensaje para evitar fraudes. Si recibes una oferta, es bueno que sepas que puedes revisarla en la app de tu banco o en su sitio web.
En resumen: ¿un salvavidas o un tropiezo?
Así que, para cerrar, tener un crédito preaprobado no es ni bueno ni malo por sí solo. Es como tener una herramienta lista para usar. Si sabes para qué la quieres, tienes un plan para usarla y te aseguras de que las condiciones te convienen, puede ser una gran ayuda. Te saca de apuros, te permite hacer esa compra importante o consolidar deudas. Pero ojo, si lo agarras sin pensar, solo porque te lo ofrecen fácil, podrías terminar con una deuda que no necesitabas y que te cause más problemas que soluciones. Siempre, siempre, revisa bien los números, piensa si realmente lo necesitas y compara con otras opciones. Al final, la decisión es tuya y depende de qué tan bien entiendas tus propias finanzas.
Preguntas Frecuentes
¿Qué es un crédito preaprobado y cómo lo obtengo?
Un crédito preaprobado es como una invitación del banco para que tomes un préstamo. Te lo ofrecen porque ya vieron tu historial y creen que eres buen candidato. No lo pides tú, sino que te llega a ti. Para que te lo ofrezcan, generalmente debes tener una buena relación con el banco y haber pagado tus deudas a tiempo.
¿Es lo mismo que tener el dinero ya en mi cuenta?
No, para nada. Que te preaprueben un crédito significa que el banco está dispuesto a dártelo si cumples ciertas condiciones y aceptas la oferta. Es una propuesta, no el dinero listo para gastar. Aún tienes que seguir algunos pasos.
¿Cuándo me conviene aceptar esta oferta del banco?
Te conviene si tienes un plan claro para usar el dinero, como una compra importante o para salir de un apuro, y si las condiciones (como cuánto te cobran de interés) son buenas comparadas con otras opciones. También si sabes que podrás pagar las cuotas sin problemas.
¿Y cuándo debería decir ‘no’ a un crédito preaprobado?
Es mejor rechazarla si no sabes para qué vas a usar el dinero, si ya tienes muchas deudas o si las condiciones que te ofrecen (intereses, comisiones) son peores que las de otros préstamos que podrías conseguir.
¿Es diferente a pedir un crédito normal?
Sí. Con un crédito normal, tú inicias todo el proceso, llenas papeles y esperas mucho tiempo. En cambio, con el preaprobado, el banco ya hizo gran parte del trabajo y todo suele ser mucho más rápido y con menos papeleo.
¿Afecta mi historial si acepto un crédito preaprobado?
Claro que sí. Si lo aceptas, se registra como un préstamo que tienes activo. Si pagas a tiempo, ayuda a tu historial. Pero si no pagas, lo daña. Si no lo aceptas, no pasa nada con tu historial.
¿Cómo puedo saber si el banco me hizo una oferta preaprobada?
Normalmente, el banco te avisa. Puede ser por un mensaje de texto (SMS), un correo electrónico, una notificación en su aplicación móvil, o a veces te lo dicen en una sucursal o cajero automático. Revisa tus comunicaciones bancarias.
¿Qué debo revisar antes de aceptar un crédito preaprobado?
Es súper importante que revises bien cuánto te van a cobrar de interés (el CAT es un buen indicador), cuánto tiempo tienes para pagar, si hay otras comisiones escondidas y si puedes pagar las cuotas mensuales sin que te falte dinero para tus gastos básicos.






